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¿Es malo tomar café con el estómago vacío? Esto es lo que realmente puede pasar

¿Es malo tomar café con el estómago vacío? Esto es lo que realmente puede pasar

Tomar café apenas uno se levanta es una costumbre muy extendida. Para muchas personas, la primera taza llega antes incluso del desayuno o de cualquier otro alimento. Pero alrededor de este hábito circulan numerosas afirmaciones: que daña el estómago, provoca gastritis, altera las hormonas o que necesariamente debe evitarse durante la primera hora del día.

La evidencia disponible muestra una realidad más matizada. Tomar café con el estómago vacío no es perjudicial para todas las personas, pero sí puede intensificar ciertas molestias en quienes son sensibles a la cafeína, padecen reflujo o tienen un sistema digestivo más susceptible.

La diferencia está principalmente en cómo responde cada organismo, la cantidad de café que se consume y la concentración de cafeína.

El café sí aumenta la producción de ácido en el estómago

Uno de los efectos mejor establecidos científicamente es que el café puede estimular la secreción de ácido gástrico.

Una revisión publicada en la revista científica Nutrients, disponible a través de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, encontró que el café estimula la secreción de gastrina y ácido gástrico, además de influir en la actividad del intestino y otras funciones digestivas.

Esto no significa que una taza de café vaya a provocar automáticamente una enfermedad gastrointestinal. Sin embargo, en personas sensibles puede favorecer síntomas como:

  • Ardor o acidez.
  • Reflujo.
  • Náuseas.
  • Malestar o sensación de irritación estomacal.
  • Pesadez después de beberlo.

Cleveland Clinic explica que el café y la cafeína pueden incrementar la producción de ácido estomacal, lo que puede agravar las molestias de quienes ya son propensos a padecer acidez o reflujo.

¿Tomarlo en ayunas provoca gastritis o úlceras?

No existe evidencia suficiente para afirmar que tomar café con el estómago vacío provoque por sí solo gastritis o úlceras.

Esta es una de las creencias más extendidas alrededor del café, pero los estudios disponibles no permiten establecer esa relación de manera directa.

Lo que sí puede ocurrir es que una persona que ya tenga irritación gástrica, reflujo u otra condición digestiva experimente síntomas más intensos después de tomar café.

En otras palabras, el café puede agravar molestias existentes sin ser necesariamente la causa de la enfermedad.

El reflujo es uno de los problemas que más se relacionan con el café

La relación entre el consumo de café y el reflujo gastroesofágico ha sido estudiada durante años y los resultados no siempre han sido completamente uniformes.

Sin embargo, Cleveland Clinic señala que el café puede favorecer el reflujo por diferentes mecanismos: aumenta la producción de ácido gástrico y la cafeína puede relajar temporalmente el esfínter esofágico inferior, la estructura que ayuda a evitar que el contenido del estómago regrese hacia el esófago.

Cuando esa barrera se relaja, el ácido puede subir con mayor facilidad y provocar el conocido ardor en el pecho.

Para una persona que ya sufre reflujo con frecuencia, tomar una taza fuerte de café sin haber ingerido alimentos puede hacer que los síntomas resulten más notorios.

La cafeína puede sentirse más fuerte cuando no se ha comido

El café no solamente afecta al sistema digestivo. La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central y su efecto puede variar considerablemente entre personas.

Cleveland Clinic explica que cuando el estómago está vacío, la cafeína puede absorberse con mayor rapidez, haciendo que sus efectos se perciban con más intensidad.

En personas sensibles esto puede traducirse en:

  • Nerviosismo.
  • Temblores.
  • Inquietud.
  • Palpitaciones.
  • Sensación de ansiedad.
  • Irritabilidad.

Comer antes o junto con el café puede ralentizar parcialmente la absorción de la cafeína y hacer que sus efectos sean más tolerables para algunas personas.

¿Puede el café provocar dolor de cabeza?

El dolor de cabeza también puede estar relacionado con la cafeína, aunque no debe atribuirse automáticamente al hecho de tomar café con el estómago vacío.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) incluye el dolor de cabeza entre los síntomas que pueden aparecer cuando una persona consume demasiada cafeína.

La relación es compleja porque la cafeína también puede formar parte de algunos medicamentos utilizados para tratar ciertos tipos de dolor de cabeza.

Además, una persona acostumbrada a consumir cafeína diariamente puede experimentar dolor de cabeza si reduce bruscamente la cantidad habitual.

Por eso, cuando el dolor aparece durante la mañana, pueden intervenir varios factores: sensibilidad a la cafeína, exceso de consumo, falta de alimentos, deshidratación o cambios en el consumo habitual.

El café también puede estimular rápidamente el intestino

Una de las reacciones más conocidas del café es la necesidad de ir al baño poco después de beberlo.

Este efecto está documentado científicamente.

Investigaciones han encontrado que el café puede aumentar la actividad motora del colon y estimular diferentes procesos involucrados en la digestión.

Una revisión científica publicada en Nutrients confirma que el café influye en la motilidad intestinal y en otras funciones del tracto gastrointestinal.

Cleveland Clinic señala que algunas personas pueden sentir la necesidad de evacuar pocos minutos después de consumirlo.

Para muchas personas esto no supone ningún problema, pero quienes tienen un intestino sensible pueden experimentar cólicos, urgencia intestinal o deposiciones más frecuentes.

¿Hay que esperar 60 o 90 minutos después de despertarse?

En redes sociales se ha popularizado mucho la recomendación de esperar entre 60 y 90 minutos después de levantarse para tomar café.

La explicación suele estar relacionada con el cortisol, una hormona que participa en el estado de alerta y cuyos niveles aumentan naturalmente alrededor del momento de despertar.

Sin embargo, no existe una recomendación médica universal que establezca que todas las personas deben esperar exactamente 60 o 90 minutos antes de tomar café.

Para la mayoría de las personas, el momento ideal depende más de su tolerancia individual que de una hora específica.

Entonces, ¿es recomendable desayunar antes del café?

No es obligatorio para todo el mundo.

Cleveland Clinic señala que la mayoría de las personas puede tomar café con el estómago vacío sin desarrollar problemas importantes.

Sin embargo, quienes presentan acidez, reflujo, palpitaciones, nerviosismo o malestar digestivo pueden beneficiarse de consumir algún alimento antes o junto con la primera taza.

Una comida abundante tampoco es necesaria. Algunas opciones sencillas pueden ser:

  • Avena o cereales integrales.
  • Huevos.
  • Yogur.
  • Frutas.
  • Pan integral.
  • Frutos secos.

Los alimentos que contienen fibra, proteínas o grasas saludables pueden hacer que la digestión sea más lenta y ayudar a que la cafeína se absorba de forma menos rápida.

¿Es recomendable tomar agua antes del café?

Beber agua después de despertar puede ser una práctica sencilla para recuperar líquidos después de varias horas de sueño.

No existe evidencia de que sea obligatorio beber una cantidad específica de agua antes del café, pero hacerlo puede ayudar a comenzar el día hidratado, especialmente en personas que suelen pasar varias horas sin consumir líquidos.

El café también aporta líquido y, en consumidores habituales, su efecto diurético moderado generalmente no significa que una taza vaya a producir deshidratación por sí sola.

¿Cuánto café se considera demasiado?

Otro factor mucho más importante que tomarlo en ayunas es la cantidad total de cafeína consumida durante el día.

La FDA señala que para la mayoría de los adultos 400 miligramos de cafeína diarios son una cantidad que generalmente no se asocia con efectos negativos.

Esto puede equivaler aproximadamente a dos o tres tazas de café de 12 onzas, aunque la cantidad real de cafeína varía ampliamente dependiendo del tipo de grano, preparación y tamaño de la bebida.

La FDA también advierte que existe una gran diferencia entre personas respecto a la sensibilidad a la cafeína.

Alguien puede tolerar varias tazas sin molestias, mientras otra persona puede experimentar palpitaciones, ansiedad o problemas para dormir con cantidades mucho menores.

¿Quiénes deberían tener más cuidado?

Las personas que presentan determinadas condiciones pueden necesitar prestar mayor atención a la forma en que consumen café.

Entre ellas se encuentran quienes padecen:

  • Reflujo gastroesofágico frecuente.
  • Acidez recurrente.
  • Sensibilidad elevada a la cafeína.
  • Palpitaciones después de consumir estimulantes.
  • Problemas de ansiedad que empeoran con cafeína.
  • Alteraciones importantes del sueño.

Las mujeres embarazadas, quienes intentan quedar embarazadas o están en período de lactancia también deben consultar con su profesional de salud sobre la cantidad de cafeína adecuada para su situación.

El café no debe considerarse una bebida perjudicial

Es importante evitar otro extremo: presentar el café como si fuera dañino para la salud.

El café contiene numerosos compuestos bioactivos y antioxidantes, y su consumo ha sido ampliamente estudiado.

El problema no es simplemente tomar café, sino cómo responde cada persona, cuánto consume y si existen condiciones que puedan hacerla más sensible.

Una persona saludable que toma una taza de café por la mañana y no presenta síntomas probablemente no necesita cambiar su rutina solamente porque todavía no haya desayunado.

Una recomendación práctica para quienes sienten molestias

Si después del primer café del día aparecen frecuentemente acidez, reflujo, nerviosismo, palpitaciones o molestias digestivas, puede ser útil probar una rutina diferente durante varios días:

  1. Tomar agua después de levantarse.
  2. Consumir algún alimento antes o junto con el café.
  3. Reducir el tamaño o la concentración de la primera taza.
  4. Evitar consumir varias tazas en poco tiempo.
  5. Observar si los síntomas disminuyen.

Si las molestias continúan, aparecen con frecuencia o son intensas, lo apropiado es consultar con un profesional de salud, ya que podrían existir otras causas que no estén relacionadas directamente con el café.

En conclusión

Tomar café con el estómago vacío no es necesariamente malo para una persona saludable, y muchas personas pueden hacerlo diariamente sin presentar ningún problema.

Sin embargo, el café sí estimula la producción de ácido gástrico, puede favorecer el reflujo en personas susceptibles, acelera la actividad intestinal y, cuando contiene cafeína, puede provocar nerviosismo, temblores o palpitaciones en quienes son más sensibles.

Por eso, para quienes sienten molestias después de la primera taza, desayunar primero o acompañar el café con alimentos puede ser una alternativa sencilla.

Más que establecer una regla universal sobre si el café debe tomarse antes o después del desayuno, la mejor recomendación es observar cómo responde el organismo y ajustar el consumo en consecuencia.