
El precio de bitcoin registró una fuerte recuperación durante los últimos días y este jueves 20 de agosto superó los US$73,000, después de haber cotizado cerca de los US$63,000 al comenzar la semana.
El avance representa una subida aproximada de 15 % en apenas tres días y llevó a la principal criptomoneda a su nivel más alto en más de dos meses. Sin embargo, el movimiento no respondió a una sola noticia, sino a una combinación de factores económicos, políticos y técnicos.
Uno de los principales catalizadores fue el anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de que duplicará el tamaño de sus operaciones de recompra de bonos gubernamentales de largo plazo.
El monto máximo de estas operaciones aumentará de US$2,000 millones a por lo menos US$4,000 millones por operación a partir del 9 de septiembre, según informó oficialmente el organismo.
La medida busca mejorar la liquidez en determinados segmentos del mercado de bonos, después de que los rendimientos de largo plazo alcanzaran niveles no vistos en casi dos décadas. El anuncio provocó inicialmente una reducción de los rendimientos y favoreció a activos considerados de mayor riesgo, entre ellos las acciones tecnológicas y las criptomonedas.
Es importante aclarar que el Tesoro estadounidense no anunció compras de bitcoin ni una inyección directa de dinero al mercado de criptomonedas. El efecto fue indirecto: al aliviar temporalmente la presión sobre los bonos y las tasas de interés, aumentó la disposición de los inversionistas a asumir riesgo.
El movimiento recibió un impulso adicional después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, pidiera al Congreso avanzar con la denominada CLARITY Act, una propuesta que busca establecer reglas más claras para el mercado de activos digitales en Estados Unidos.
La legislación pretende definir con mayor precisión qué criptomonedas deben ser tratadas como valores y cuáles como productos básicos, además de delimitar las responsabilidades regulatorias de la Comisión de Bolsa y Valores y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas.
Las declaraciones de Trump fueron interpretadas por el mercado como una señal favorable para la industria. No obstante, la propuesta todavía enfrenta diferencias políticas y regulatorias en el Senado, por lo que su aprobación no está garantizada.
También se produjo un regreso importante de la demanda institucional. Los fondos cotizados de bitcoin al contado en Estados Unidos recibieron aproximadamente US$517 millones en entradas netas el 19 de agosto, su mayor ingreso diario desde principios de mayo.
Estas entradas son relevantes porque los administradores de los ETF deben adquirir exposición al activo para respaldar las participaciones emitidas. Cuando ingresa una cantidad considerable de capital en poco tiempo, se genera una presión adicional de compra sobre el mercado.
Otro elemento decisivo fue la liquidación masiva de posiciones bajistas. Muchos operadores habían apostado a que bitcoin y otras criptomonedas continuarían cayendo, pero la recuperación repentina obligó a cerrar automáticamente numerosas operaciones apalancadas.
De acuerdo con estimaciones difundidas por medios financieros, las liquidaciones de posiciones cortas en el mercado general de criptomonedas alcanzaron alrededor de US$2,700 millones. Más de US$1,000 millones vinculados a bitcoin habrían sido liquidados en aproximadamente una hora.
Este fenómeno, conocido como short squeeze, ocurre cuando el aumento del precio obliga a quienes apostaban por una caída a recomprar el activo para cerrar sus posiciones. Esas compras forzadas aceleran todavía más la subida.
La ruptura de niveles técnicos importantes también contribuyó al movimiento. Bitcoin superó sucesivamente las zonas de US$65,000, US$68,000 y US$70,000, lo que activó órdenes automáticas y atrajo a inversionistas que esperaban una confirmación alcista.
Aunque la recuperación mejora el panorama de corto plazo, la rapidez de la subida también aumenta la posibilidad de una corrección. Parte del avance estuvo impulsada por liquidaciones y operaciones apalancadas, por lo que el mercado podría volver a probar niveles anteriores cuando disminuya esa presión compradora.
Las zonas cercanas a US$70,000 y US$68,000 podrían convertirse ahora en referencias importantes. Mantenerse por encima de esos niveles reforzaría la recuperación, mientras que una caída sostenida por debajo de ellos mostraría que parte del impulso fue temporal.
Además, los problemas estructurales del mercado de bonos estadounidense no han desaparecido. Los rendimientos volvieron a subir después de su reacción inicial y persisten las preocupaciones relacionadas con la inflación, el déficit fiscal y una deuda pública estadounidense que ya supera los US$40 billones.
En conclusión, la fuerte subida de bitcoin fue impulsada por la combinación de mayor liquidez en el mercado de bonos, expectativas de una regulación más favorable, entradas institucionales mediante los ETF y una liquidación masiva de posiciones bajistas. El movimiento fortalece el panorama inmediato de la criptomoneda, pero no elimina el riesgo de volatilidad o de una corrección después de un avance tan rápido.
Fuentes: Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Reuters y datos de flujos de ETF recopilados por SoSoValue.