
Los precios internacionales del petróleo registraron un fuerte repunte este miércoles, impulsados por una nueva escalada del conflicto en Oriente Medio que volvió a generar preocupación sobre posibles interrupciones en el suministro mundial de crudo.
El Brent, referencia internacional del petróleo, subía más de un 3 % y recuperaba los 87 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también avanzaba por encima del 3 %, poniendo fin a tres jornadas consecutivas de pérdidas.
El mercado vuelve a reaccionar al conflicto
El rebote se produjo luego de nuevos ataques atribuidos a fuerzas respaldadas por Irán y de una renovada tensión entre Estados Unidos e Irán. Los inversionistas mantienen la atención sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo a nivel mundial.
Aunque el Brent continúa por debajo del máximo de 100.69 dólares por barril alcanzado la semana pasada, la evolución del mercado demuestra que cualquier ataque, amenaza o avance diplomático sigue provocando fuertes movimientos en los precios.
Menor oferta y mayor incertidumbre
Además del conflicto, el mercado recibió apoyo por la reducción de los inventarios de petróleo en Estados Unidos, un factor que suele interpretarse como una señal de menor disponibilidad de crudo.
También persisten las expectativas de que la OPEP+ mantenga limitados los aumentos de producción durante los próximos meses, lo que contribuiría a sostener los precios internacionales.
Un mercado muy volátil
En menos de una semana, el Brent pasó de superar los 100 dólares por barril a caer por debajo de los 85 dólares y posteriormente recuperar parte del terreno perdido. Los analistas consideran que esta volatilidad continuará mientras persista la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio.
Según especialistas del mercado, el precio del petróleo seguirá dependiendo de la evolución del conflicto, de la seguridad en el estrecho de Ormuz y de las decisiones que adopte la OPEP+ sobre sus niveles de producción.
Por ahora, los mercados permanecen atentos a cualquier cambio en la situación, conscientes de que un nuevo ataque o un avance en las negociaciones podría provocar movimientos bruscos en las cotizaciones del crudo.