El doctor José Ernesto Fadul, conocido por promover un tratamiento para el autismo basado en suplementos naturales, enfrenta cuestionamientos sobre parte de las credenciales académicas registradas a su nombre ante el Ministerio de Salud Pública (MSP).
Los cuestionamientos surgieron luego de que una investigación comparara los documentos depositados por el médico en el MSP con la información proporcionada por la Universidad de Zaragoza, en España.
Según los registros del Ministerio de Salud Pública, Fadul figura con un título de Doctor en Medicina y Cirugía, fechado el 8 de agosto de 1976; una Licenciatura en Medicina y Cirugía, del 8 de agosto de 1980; además de especialidades en Medicina Familiar y Medicina Interna, correspondientes a 1982.
Sin embargo, la Universidad de Zaragoza confirmó que el médico sí cursó estudios en esa institución y obtuvo la Licenciatura en Medicina y Cirugía en 1980, pero señaló que no existe constancia de un doctorado en Medicina a su nombre. La universidad también indicó que algunos de los formatos de los títulos registrados ante el MSP no coinciden con los utilizados por la institución en esas fechas y que no encontró evidencia documental sobre las especialidades consignadas.
Asimismo, la universidad informó que se reserva el derecho de emprender las acciones que considere pertinentes.
Fadul rechaza las acusaciones
José Ernesto Fadul negó haber falsificado documentos y aseguró que posee los originales que respaldan su formación académica. Además, informó que analiza iniciar acciones legales contra quienes, según afirma, han difundido información falsa sobre sus credenciales.
El médico también sostuvo que los cuestionamientos forman parte de una persecución relacionada con su propuesta de tratamiento del autismo mediante suplementos naturales. Según explicó, continúa recopilando estudios e información adicional que, asegura, han sido solicitados por autoridades de Estados Unidos interesadas en conocer su método.
Hasta el momento, el Ministerio de Salud Pública no ha informado públicamente sobre una decisión oficial respecto a este caso. Mientras tanto, la controversia continúa generando debate en el ámbito médico y entre la opinión pública.