La decisión de Bill Gates ha sido muy comentada, y él mismo la ha explicado en varias entrevistas.
Las principales razones que ha dado son:
Quiere que construyan su propio camino.
Gates ha dicho que no desea que sus hijos dependan de una enorme fortuna.
Cree que es mejor que tengan la oportunidad de desarrollar sus propias carreras, metas y logros.
Una fortuna excesiva puede ser una desventaja.
Según él, heredar miles de millones de dólares puede reducir la motivación para trabajar, emprender o perseguir objetivos personales.
La mayor parte de su riqueza irá a obras benéficas.
A través de la Bill & Melinda Gates Foundation, Gates ha destinado gran parte de su patrimonio a proyectos relacionados con la salud, la educación y la reducción de la pobreza en todo el mundo.
Sus hijos sí recibirán una herencia, pero no la mayor parte.
En distintas ocasiones ha aclarado que no piensa dejarlos sin nada.
Recibirán una cantidad que les permita vivir cómodamente, pero será una pequeña fracción de su patrimonio total.
Por ejemplo, si una persona tiene un patrimonio de 100 mil millones de dólares y deja a cada hijo 20 millones, esos hijos seguirían siendo extremadamente ricos, aunque la mayor parte del dinero se destine a causas benéficas.
Gates ha resumido su filosofía diciendo, en esencia, que el mejor legado para sus hijos es una buena educación, valores sólidos y la oportunidad de crear su propio éxito, mientras que el mejor uso del resto de su riqueza es ayudar a millones de personas que la necesitan.
Es una postura que también comparten otros multimillonarios, como Warren Buffett, quien ha dicho que quiere dejar a sus hijos "lo suficiente para que puedan hacer cualquier cosa, pero no tanto como para que no hagan nada".
Por ejemplo, si una persona tiene un patrimonio de 100 mil millones de dólares y deja a cada hijo 20 millones, esos hijos seguirían siendo extremadamente ricos, aunque la mayor parte del dinero se destine a causas benéficas.
Gates ha resumido su filosofía diciendo, en esencia, que el mejor legado para sus hijos es una buena educación, valores sólidos y la oportunidad de crear su propio éxito, mientras que el mejor uso del resto de su riqueza es ayudar a millones de personas que la necesitan.
Es una postura que también comparten otros multimillonarios, como Warren Buffett, quien ha dicho que quiere dejar a sus hijos "lo suficiente para que puedan hacer cualquier cosa, pero no tanto como para que no hagan nada".

