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Warsh endurece mensaje de la Fed: inflación sigue alta y deja abierta la puerta a subir tasas

Kevin Warsh durante su discurso en el simposio económico de Jackson Hole 2026

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Kevin Warsh, advirtió este viernes que la inflación continúa demasiado elevada y dejó abierta la posibilidad de que el banco central tenga que endurecer nuevamente su política monetaria si los precios no avanzan con suficiente claridad hacia el objetivo del 2 %.

Durante su esperado discurso en el Simposio de Política Económica de Jackson Hole, Wyoming, Warsh sostuvo que la economía estadounidense se mantiene sólida, con un mercado laboral estable, fuerte inversión empresarial y un consumo resistente, una combinación que permite a la Fed concentrar actualmente mayor atención en controlar la inflación.

El presidente del banco central afirmó que la medida de inflación preferida por la Fed, el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE), registra un aumento de 3.7 % durante los últimos 12 meses, mientras que su variación de seis meses se sitúa en 4.1 %.

Warsh señaló que, aunque los datos de inflación publicados durante el verano resultaron mejores de lo esperado, todavía no muestran una mejoría significativa en la tendencia subyacente de los precios.

“Debemos estar seguros de que la inflación subyacente se está moviendo hacia nuestro objetivo, claramente y a una velocidad suficiente. De lo contrario, tenemos trabajo que hacer”, expresó Warsh.

El funcionario reafirmó que el objetivo de inflación del 2 % medido por el PCE es una meta firme y fija y enfatizó que la estabilidad de precios no ocurre automáticamente, sino que constituye una responsabilidad directa de la Reserva Federal.

Warsh detalló además que, de los 199 componentes individuales que integran el índice PCE, alrededor del 54 % de los bienes y servicios registró aumentos de precios superiores al 3 % durante los últimos 12 meses. Aunque esa proporción está por debajo del máximo cercano al 77 % alcanzado después de la pandemia, permanece muy por encima del promedio de aproximadamente 32 % registrado durante las dos décadas anteriores.

Al evaluar solamente los últimos seis meses, aproximadamente el 49 % de los bienes y servicios incluidos en el PCE mostró incrementos anualizados superiores al 3 %.

Warsh también llamó la atención sobre el reciente aumento de los precios de las materias primas y sostuvo que la Fed debe determinar si esos movimientos representan nuevos riesgos al alza para la inflación.

Sin embargo, destacó que las expectativas de inflación a mediano plazo permanecen, por el momento, relativamente estables y ancladas, aunque advirtió que deben vigilarse cuidadosamente para evitar que pierdan esa estabilidad.

En contraste con la preocupación por los precios, Warsh presentó una evaluación favorable del desempeño general de la economía estadounidense. Indicó que el desempleo se mantiene en 4.1 %, un nivel bajo en términos históricos y prácticamente estable durante los últimos años.

También señaló que las solicitudes de subsidio por desempleo, medidas mediante su promedio de cuatro semanas, permanecen cerca de sus niveles más bajos en décadas, mientras que el mercado laboral continúa siendo compatible, a su juicio, con una situación de pleno empleo.

La inversión empresarial representa otra señal de fortaleza. Warsh informó que la inversión en equipos y activos intangibles ha aumentado aproximadamente 9 % durante los últimos cuatro trimestres, el ritmo más elevado desde 2021.

Más de la mitad del crecimiento de la inversión de capital registrado este año estaría relacionado con la expansión de infraestructura vinculada a la inteligencia artificial (IA).

Asimismo, los beneficios de las compañías que integran el S&P 500 han aumentado más de 20 % durante el último año, mientras que los márgenes de ganancias permanecen elevados frente a sus niveles históricos.

El consumo también continúa mostrando resistencia. El gasto real de los consumidores aumentó más de 2 % durante los últimos cuatro trimestres, mientras que las compras finales privadas domésticas crecieron a un ritmo cercano al 3 % en lo que va de 2026.

Warsh reconoció dificultades particulares en sectores como la vivienda y la agricultura, pero aseguró que sería difícil describir las condiciones financieras generales de Estados Unidos como restrictivas.

Los mercados de crédito y préstamos, según explicó, muestran pocas señales de estar siendo frenados significativamente por la actual política monetaria. Los diferenciales de crédito corporativo permanecen cerca de los niveles bajos de sus rangos históricos y los bancos han reportado estándares relativamente favorables para préstamos comerciales e industriales.

Ese diagnóstico es relevante para las futuras decisiones sobre las tasas de interés, debido a que una economía resistente y condiciones financieras poco restrictivas podrían permitir que la Fed mantenga o incluso incremente las tasas si la inflación no disminuye suficientemente.

Warsh no anunció, sin embargo, una decisión específica para la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) y evitó ofrecer una trayectoria predeterminada para los tipos de interés.

El presidente de la Fed defendió precisamente reducir el uso de la denominada “forward guidance” u orientación futura, mediante la cual el banco central anticipa públicamente posibles decisiones de política monetaria.

Según Warsh, proporcionar demasiadas señales sobre futuras decisiones puede generar distorsiones en los mercados y limitar la capacidad del banco central para reaccionar rápidamente ante cambios económicos inesperados.

Warsh aseguró que durante su gestión busca una Reserva Federal “más silenciosa” y más disciplinada en sus comunicaciones, permitiendo que los participantes del mercado analicen los datos económicos y formen sus propias expectativas en lugar de depender principalmente de señales provenientes del banco central.

También reiteró que las tasas de interés de corto plazo deben continuar siendo la herramienta predominante para cumplir el doble mandato de estabilidad de precios y máximo empleo, mientras que las herramientas extraordinarias deberían reservarse principalmente para situaciones de crisis.

Otro componente destacado del discurso fue la inteligencia artificial. Warsh afirmó que el rápido avance de esta tecnología podría convertirse en un nuevo factor de producción capaz de elevar significativamente la productividad y el crecimiento económico.

Señaló que las ventas anualizadas de tokens para acceder a los modelos de los dos principales laboratorios de inteligencia artificial ya superan los US$100,000 millones, un incremento superior al 500 % frente al año anterior.

La Reserva Federal estudia actualmente cómo la inteligencia artificial podría afectar la productividad, el empleo, la inversión y eventualmente la política monetaria. Warsh aclaró, sin embargo, que esos estudios son de largo plazo y no influirán en las decisiones inmediatas sobre las tasas de interés.

Los mercados interpretaron inicialmente el discurso con un tono más restrictivo. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a dos años aumentó alrededor de 6.6 puntos básicos hasta 4.29 %, mientras que el índice del dólar avanzó aproximadamente 0.4 % hasta 99.55 puntos.

Las expectativas de los inversionistas sobre un posible aumento de tasas en la próxima reunión de la Fed también aumentaron: el mercado pasó de asignar una probabilidad cercana al 35 % antes del discurso a aproximadamente 50 % después de las declaraciones de Warsh.

Mientras tanto, las acciones estadounidenses se mantenían en terreno positivo durante la mañana, con el Nasdaq avanzando alrededor de 0.6 % y el S&P 500 cerca de 0.5 %, reflejando una reacción relativamente contenida de Wall Street pese al tono más firme sobre la inflación.

Warsh cerró su intervención asegurando que su compromiso no es con una decisión previamente establecida sobre las tasas, sino con una disciplina de política monetaria basada en las condiciones económicas y en el cumplimiento del doble mandato de la Reserva Federal.

Fuente: Reserva Federal de Estados Unidos y reportes financieros internacionales.