
Los precios internacionales del petróleo cayeron cerca de 1% mientras los inversionistas esperan que Estados Unidos anuncie nuevas sanciones económicas contra Irán, en medio de las tensiones que continúan afectando el suministro energético y la navegación por el estrecho de Ormuz.
Los futuros del crudo Brent, referencia internacional, bajaron 94 centavos hasta situarse alrededor de US$93.45 por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos retrocedió 92 centavos, hasta aproximadamente US$86.14.
El descenso ocurrió antes de una conferencia de prensa en la que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, presentaría nuevas medidas contra Irán. El funcionario adelantó que Washington prepara sanciones especialmente severas para aumentar la presión económica sobre el Gobierno iraní.
Aunque unas sanciones más estrictas podrían reducir las exportaciones de petróleo de Irán y limitar la oferta mundial, la reacción inicial del mercado fue negativa. Analistas atribuyeron el movimiento principalmente a una toma de ganancias después de las recientes subidas del crudo y a la cautela de los operadores antes de conocer el alcance exacto de las medidas.
Esto significa que la caída no necesariamente refleja una reducción de los riesgos relacionados con el suministro. Si las sanciones afectan a compradores, bancos, navieras, aseguradoras o intermediarios vinculados con el petróleo iraní, los precios podrían volver a recibir presión alcista.
El objetivo de Washington es limitar los ingresos que obtiene Irán mediante la venta de petróleo. Esos recursos representan una de las principales fuentes de divisas para la economía iraní y, según Estados Unidos, contribuyen al financiamiento de sus operaciones militares.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó anteriormente que durante 2026 ha sancionado a más de 100 embarcaciones presuntamente relacionadas con la denominada flota en la sombra utilizada por Irán para transportar crudo y productos petroquímicos.
Las restricciones estadounidenses ya están afectando las exportaciones iraníes. De acuerdo con información publicada por Reuters, la disponibilidad de petróleo iraní para compradores chinos se ha reducido, mientras que el volumen almacenado en buques fuera de la zona de bloqueo estadounidense bajó de aproximadamente 105 millones a 80 millones de barriles.
Sin embargo, todavía será necesario conocer los detalles de las nuevas sanciones para determinar su efecto real. Si las medidas son menos amplias de lo esperado o permiten que parte del petróleo iraní continúe llegando al mercado, la presión sobre los precios podría disminuir.
En cambio, unas restricciones capaces de reducir significativamente las exportaciones de Irán o dificultar el tránsito por el estrecho de Ormuz podrían provocar nuevas subidas. Esta vía marítima es estratégica para el comercio energético mundial, debido a que por ella transita una parte importante del petróleo y del gas natural licuado consumido internacionalmente.
Para países importadores de combustibles, como República Dominicana, una subida prolongada del petróleo puede aumentar el costo de las importaciones, presionar los precios internos de los combustibles y elevar los gastos de transporte y generación eléctrica. Una caída sostenida, por el contrario, podría reducir parte de esas presiones, aunque su efecto local depende también del tipo de cambio, los impuestos y la política de subsidios.
El comportamiento del mercado durante las próximas jornadas dependerá del contenido de las sanciones, la respuesta de Irán y cualquier cambio en la seguridad del estrecho de Ormuz. Por ahora, la caída cercana al 1% refleja principalmente cautela y toma de ganancias antes del anuncio estadounidense, no el fin de los riesgos sobre el suministro mundial.