Irán mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz y exige condiciones a EE. UU.

Estrecho de Ormuz con buques petroleros y las banderas de Irán y Estados Unidos.

Irán advirtió que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla las condiciones establecidas en un acuerdo provisional firmado entre ambos países, aumentando la incertidumbre sobre una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.

La posición fue comunicada por Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y uno de los principales negociadores de Teherán, después de que expirara el plazo establecido para avanzar hacia un acuerdo definitivo.

Según el funcionario iraní, la reapertura del estrecho dependerá de que Washington levante el bloqueo naval sobre los puertos de Irán, elimine las sanciones contra sus exportaciones petroleras y permita la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero.

Teherán también exige el fin de las amenazas y operaciones militares estadounidenses contra Irán y otros grupos regionales considerados aliados del Gobierno iraní.

“Hasta que Estados Unidos cumpla sus compromisos, el estrecho no se abrirá”, afirmó Ghalibaf, de acuerdo con declaraciones difundidas por medios internacionales.

Las condiciones representan la posición del Gobierno iraní y no existe confirmación de que Estados Unidos las haya aceptado en su totalidad. Washington sostiene que Irán también ha incumplido aspectos del entendimiento y ha descartado extender el acuerdo bajo las condiciones actuales.

El memorando provisional fue firmado en junio con el objetivo de reducir las tensiones, facilitar la reapertura de la ruta marítima y crear las condiciones para negociaciones más amplias sobre el programa nuclear iraní y la seguridad regional.

El documento contemplaba un periodo de 60 días para alcanzar avances concretos. Sin embargo, las diferencias relacionadas con las sanciones, el bloqueo naval y el control del estrecho impidieron llegar a una solución permanente antes de que venciera el plazo.

Las declaraciones de Ghalibaf se producen en medio de un nuevo aumento de las tensiones entre Washington y Teherán. Un alto funcionario iraní también advirtió que el país podría adoptar una postura más ofensiva si considera que la vía diplomática no produce resultados.

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y representa un punto estratégico para el transporte internacional de petróleo y gas. Las restricciones al tránsito marítimo pueden reducir la oferta disponible, aumentar los costos de transporte y provocar nuevas subidas en los precios energéticos.

La incertidumbre ya está influyendo en los mercados internacionales. El petróleo ha registrado aumentos recientes, mientras los inversionistas evalúan el riesgo de una escalada militar y sus posibles efectos sobre la inflación, las tasas de interés y el crecimiento económico mundial.

Una interrupción prolongada también podría afectar a los países que dependen de las importaciones energéticas procedentes del golfo Pérsico y aumentar la presión sobre los consumidores mediante mayores precios de los combustibles y del transporte.

Hasta el momento no existe una fecha definida para la reapertura completa del estrecho. El futuro de la ruta dependerá de posibles negociaciones entre Estados Unidos e Irán y de la participación diplomática de países mediadores como Omán.

Fuentes consultadas: Reuters, Investing.com y Anadolu.

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