
Santo Domingo.- La economía dominicana registró un crecimiento interanual de 4.6 % en julio de 2026, mientras que el promedio acumulado durante los primeros siete meses del año se situó en 4.5 %, de acuerdo con el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) publicado por el Banco Central de la República Dominicana.
El desempeño de julio estuvo impulsado principalmente por la construcción, las zonas francas, la manufactura local, la agropecuaria y los servicios. La construcción encabezó el crecimiento con una expansión de 8.1 %, apoyada por proyectos de inversión privada, un mayor dinamismo de la inversión pública y mejoras en los procesos para la aprobación de nuevas obras.
El Banco Central informó además que el crédito destinado a la construcción aumentó 18.2 % interanual al cierre de julio, equivalente a más de RD$28,000 millones adicionales respecto al mismo período de 2025.
La manufactura de zonas francas creció 5.5 %, mientras que la manufactura local avanzó 3.7 % y la actividad agropecuaria aumentó 1.9 %. En conjunto, las actividades de servicios registraron una expansión de 4.8 %.
Dentro de los servicios sobresalieron la intermediación financiera, seguros y actividades conexas, con un crecimiento de 8.4 %; enseñanza, con 8.0 %; hoteles, bares y restaurantes, con 5.6 %; servicios profesionales, con 5.2 %; y transporte y almacenamiento, también con 5.2 %.
La expansión de la actividad financiera estuvo acompañada por un aumento de 8.0 % en el crédito al sector privado en moneda nacional y extranjera, equivalente a unos RD$192,000 millones adicionales frente a julio del año anterior.
En contraste, la minería registró una caída interanual de 15.9 %, relacionada con una menor extracción de oro y plata durante el mes.
El Banco Central señaló que el desempeño de la economía de República Dominicana se produce en un entorno internacional caracterizado por tensiones geopolíticas y mayores presiones sobre los costos globales de producción y transporte. La institución destacó la estabilidad del sistema financiero y la capacidad del sector privado para enfrentar los desafíos externos.